“No pensé que recibiría el préstamo, así que me llevé una sorpresa muy grata”. –Denise Gaines

“No pensé que recibiría el préstamo, así que me llevé una sorpresa muy grata”. –Denise Gaines
Cuestión de tres
Cuando Denise y su hermana fueron despedidas de sus trabajos de oficina en 2012, vieron el momento como una oportunidad para crear juntas algo que les apasionara. “Siempre hemos horneado, es algo que heredamos de mi abuela. Veíamos que muchas pastelerías locales no elaboraban sus productos desde cero, o que la gente simplemente iba a los supermercados. Queríamos ofrecer productos horneados caseros, hechos desde cero con el cuidado y la atención que habrían recibido de sus propias madres o abuelas”. Denise, su hermana y su madre convirtieron la planta baja de su casa en una pastelería y juntas fundaron GG Bakes. “Mi madre nos crió como madre soltera. Solo éramos nosotras tres. De ahí viene GG Bakes: de ‘Gaines girls’ (las chicas Gaines)”.
Una caída inesperada
Muy pronto, GG Bakes se convirtió en un establecimiento muy querido en la comunidad, ofreciendo una variedad de dulces para todo tipo de celebraciones. “Tenemos parejas a las que les servimos el catering de su boda y luego el del nacimiento de su primer hijo”. Sin embargo, en marzo de 2020, cuando las escuelas y los negocios cerraron y las celebraciones se cancelaron debido a la COVID-19, Denise y su familia se enfrentaron a desafíos sin precedentes. “Habíamos estado suministrando productos a una universidad local que cerró en marzo. Eso representaba el 75% de nuestro negocio. El 15% consistía en repartos a otros pequeños negocios locales y todos cerraron. También se cancelaron nuestros pedidos para aniversarios y bodas. No dejabas de pensar que las cosas mejorarían, pero solo parecía empeorar”.
Un nuevo modelo
Sin embargo, poco a poco, Denise recuperó la estabilidad. “Sabía que tendríamos que cambiar nuestro modelo de negocio. Teníamos que participar en más mercados de agricultores porque esos aún estaban permitidos, así que quisimos reforzar nuestra presencia en ellos, conseguir una carpa mejor y señalización para que la gente supiera quiénes somos y qué hacemos. En ese momento, apenas cubríamos nuestras facturas mensuales y pensé: ‘vamos a necesitar algo de dinero para hacer esto correctamente’. Fue entonces cuando solicité el préstamo”. Denise recibió un préstamo a través de Ascendus y el New York Forward Loan Fund, que planea utilizar para una nueva instalación en los mercados de agricultores, incluyendo una carpa nueva. “No pensé que recibiría el préstamo, así que me llevé una sorpresa muy grata”.
Familia y libertad
A medida que Denise y su familia comienzan a dirigir su negocio a través de un nuevo panorama empresarial, Denise sigue valorando las oportunidades que le ha brindado ser propietaria de una pequeña empresa. “Es una cierta cantidad de libertad. Las horas que trabajo ahora son para mí. No soy solo un engranaje más en la rueda y siento que tengo más control sobre mi destino”. También sigue agradecida por sus socias comerciales, especialmente durante los tiempos de incertidumbre y desafíos. “No podría pensar en otras dos personas con las que preferiría tener un negocio”.