Para Norma Ayala, iniciar su propio negocio no era solo una cuestión de independencia financiera, sino de crear una solución para familias como la suya. Como madre de tres hijas, se enfrentó al reto de encontrar un cuidado infantil fiable mientras trabajaba. La dificultad de conseguir cuidado infantil la inspiró a crear algo mejor, no solo para ella, sino para otras madres que vivían la misma situación.
«Pensé: tiene que haber otras madres que estén pasando por lo mismo. Fue entonces cuando decidí hacer un cambio», recuerda Norma. Dio el primer paso matriculándose en clases de inglés y completando la formación necesaria para iniciar su propio negocio de cuidado infantil. A pesar de enfrentarse a dificultades con el sistema y a un acceso limitado a recursos, su determinación nunca flaqueó.
Superar retos y encontrar un propósito
A finales de los 90, los recursos para los propietarios de pequeñas empresas no eran tan accesibles como lo son hoy. Encontrar oportunidades de formación y orientarse entre los requisitos legales para iniciar un negocio eran grandes obstáculos. «Hablo del año 97-98… antes no era como hoy, que hay muchos anuncios, redes sociales y todo el mundo puede encontrar fácilmente dónde se ofrecen clases», explica.
Aun así, su pasión por la educación y el desarrollo infantil la mantuvo en marcha. «Ver cómo los niños aprenden, cómo se interesan, cómo muestran curiosidad en las actividades», dice Norma, fue lo que la motivó a seguir adelante.
Ampliar su sueño con Ascendus
A medida que su visión crecía, Norma se enfrentó a un nuevo reto: el espacio limitado. Trabajar desde su apartamento suponía restricciones, y soñaba con ampliarlo para poder acoger a más niños. Fue entonces cuando descubrió Ascendus.
«¡Oh, no, escuche, eso fue lo mejor! Si no, lo habría hecho hace mucho tiempo, pero esto me ayudó muchísimo y me sigue ayudando», dice. Con la financiación de Ascendus, pudo renovar y ampliar su espacio de cuidado infantil, aumentando su capacidad de 12 a 14 niños. «Uní el dormitorio con el salón, así que ahora tengo capacidad para más niños. Ahora tienen más espacio para moverse y más zonas para diferentes actividades»
Norma no solo utilizó los recursos de Ascendus para sí misma; se convirtió en una defensora activa, animando a otros proveedores de cuidado infantil a explorar las oportunidades que ofrece Ascendus. «Pruébelo, no se arrepentirá. Esto le da la oportunidad de alcanzar sus objetivos y sueños».
Mirando al futuro: una visión más grande
El camino de Norma está lejos de terminar; su visión es ir más allá de su espacio actual y abrir un centro de cuidado infantil. «Mi sueño es abrir un centro, dejar el espacio que tengo ahora con capacidad para niños y mudarme a otro lugar».
Pero su visión va más allá del cuidado infantil: «Me gustaría seguir trabajando con niños, pero también añadir el cuidado de personas mayores»
Una defensora del cambio
Norma no solo ha construido un negocio de éxito, sino que se ha convertido en un pilar de su comunidad. «En la zona donde vivo, hay muchos hispanos… Sé que no es fácil, yo lo pasé como madre soltera».
Norma ha visto de primera mano cómo la educación temprana beneficia a los niños de más de una manera: «Aprenden muchísimo. Aprenden a socializar, a tener una rutina y a educarse. He tenido niños que llegan hablando solo español y, al cabo de unos meses, sorprenden a sus padres hablando inglés. Ver cómo la mente de un niño absorbe todo lo que le enseñamos es increíble. Esa es la belleza de este trabajo: ayudar a los niños a crecer y aprender»
Por eso se esfuerza por hacer que el cuidado infantil sea accesible para las familias que lo necesitan y por motivar a otras mujeres a forjar su propio camino. «Siempre les digo a las madres: “Usted puede”».
Su historia es un testimonio del poder de la resiliencia, la comunidad y la convicción de que, con el apoyo adecuado, todo es posible.