«Mi asesor de préstamos me guio durante todo el proceso de solicitud». –Ana Leonardo

«Mi asesor de préstamos me guio durante todo el proceso de solicitud». –Ana Leonardo
Algo plantado, algo verde
«Aunque soy una chica de ciudad, no puedo vivir sin algo que plantar, algo verde». Al crecer en la República Dominicana, los días favoritos de Ana eran los viajes que ella y su padre hacían a la granja familiar. «Pasábamos el día allí corriendo entre los árboles y jugando en los campos». Estos recuerdos, junto con su estrecha relación con su padre, despertaron en Ana un profundo amor por la naturaleza. «Crecí viendo a mi padre. Le encantan las plantas, los animales, todo lo natural, y desarrollé esa pasión gracias a él».
Compartiendo el amor
Tras mudarse a Estados Unidos, Ana empezó a trabajar en una oficina para mantenerse, pero, al venir de una familia de emprendedores, sabía que quería tener su propio negocio. Y no solo eso: quería crear un producto que compartiera tanto su amor por la naturaleza como un pedazo de su cultura con su nueva comunidad. Inspirada por los frutos de la plantación familiar de maracuyá en la República Dominicana, Ana fundó Hacienda Del Sol, una empresa que ofrece conservas gourmet elaboradas con ingredientes totalmente naturales.
Haciendo el viaje
Tras desarrollar numerosas recetas, Ana empezó a compartir sus productos con el público en los mercados de agricultores locales. Sin embargo, al no tener coche propio, transportar sus suministros a cada mercado resultó insostenible. Sabía que necesitaba comprar un coche si quería continuar, y que para ello necesitaría apoyo financiero. Ana descubrió Accion en un evento empresarial y decidió solicitar un préstamo. «Mi asesor de préstamos me guio durante todo el proceso de solicitud». Con su préstamo, Ana pudo comprar un coche, así como equipamiento de cocina para eventos, lo que le permitió superar numerosos retos. «Mis productos aún no estaban en tiendas, así que esta era mi principal fuente de ingresos, y tener mi propio coche me permitió transportar todo a los mercados de forma más eficaz».
Un sabor a hogar
Con el maracuyá como ingrediente clave en muchos de sus productos, Ana ha encontrado una forma de hacer brillar su herencia y, al mismo tiempo, conectar a nivel personal con los residentes de su comunidad. «Al compartir estas creaciones, estoy compartiendo mi cultura. En EE. UU., el maracuyá es muy singular. Para la comunidad hispana de aquí, cuando ven mi producto en una feria o en un mercado de agricultores, se emocionan muchísimo porque lo reconocen». Para Ana, tener su propio negocio nunca ha sido una duda, y anima a otras personas a actuar también según su pasión. «No creo que haya otra opción para mí. Si tiene las herramientas, esa llama dentro de usted, puede crear una fuente de empleo para usted mismo».